Computación cuántica y ciberseguridad: el cifrado actual frente a una amenaza que ya se planifica

Aunque las computadoras cuánticas capaces de romper el cifrado moderno aún no existen, expertos y organismos públicos advierten que su desarrollo obligará a revisar los sistemas de seguridad actuales. El principal riesgo no es inmediato, pero sí estructural: datos cifrados hoy podrían quedar expuestos en el futuro.

Sergio Lieber
Sergio Lieber
Editor de Sección Tecnología
Lunes 2 de febrero de 2026
Computación cuántica y ciberseguridad: el cifrado actual frente a una amenaza que ya se planifica

Nota: Este resumen fue generado por una herramienta de inteligencia artificial y revisado por el editor y el autor de este artículo.

La computación cuántica representa una amenaza futura para los sistemas de cifrado actuales, especialmente los de clave pública que sostienen la seguridad digital. Aunque la tecnología aún no está lista para romper estos métodos, organismos y expertos advierten que la falta de preparación podría dejar expuestos datos cifrados hoy. La criptografía post-cuántica surge como respuesta, pero su adopción requiere planificación y coordinación a largo plazo.

El avance de la computación cuántica comienza a plantear desafíos concretos para la ciberseguridad, en particular para los sistemas de cifrado que protegen datos, comunicaciones y servicios críticos en todo el mundo. Si bien la tecnología todavía no alcanzó el nivel necesario para vulnerar los estándares actuales, especialistas y organismos públicos coinciden en que la amenaza es real y debe abordarse con anticipación.

Los sistemas criptográficos más utilizados en la actualidad, especialmente los de clave pública, sustentan la seguridad de correos electrónicos, transacciones financieras, redes corporativas y conexiones seguras en Internet. Su fortaleza se basa en problemas matemáticos que resultan impracticables de resolver con computadoras clásicas, incluso con grandes recursos de cómputo.

Sin embargo, un ordenador cuántico suficientemente avanzado podría alterar ese equilibrio. Algoritmos teóricos como el propuesto por Peter Shor permitirían resolver esos problemas matemáticos en tiempos viables, lo que pondría en riesgo métodos ampliamente utilizados como RSA o la criptografía de curva elíptica. De acuerdo con análisis técnicos recientes, este escenario aún está a varios años de distancia, pero no es considerado hipotético.

Preparación desigual y falta de coordinación

Un informe de la Government Accountability Office (GAO) de Estados Unidos advierte que, aunque distintas agencias y sectores privados reconocen el riesgo cuántico, la preparación es fragmentada y carece de una estrategia coordinada. En particular, señala que no existe claridad sobre quién debe liderar la transición hacia sistemas criptográficos resistentes a ataques cuánticos.

Esta falta de planificación podría afectar a sectores sensibles como energía, transporte, telecomunicaciones y servicios financieros, donde la información protegida hoy mantiene valor durante décadas. El informe subraya que la ausencia de una hoja de ruta clara aumenta el riesgo de que infraestructuras críticas queden expuestas si la transición se retrasa.

Desde el sector tecnológico, el diagnóstico es similar. Aunque existen avances en estándares y pruebas piloto, muchas organizaciones todavía no cuentan con inventarios completos de sus activos criptográficos ni con planes formales para migrar a nuevos algoritmos cuando sea necesario.

El desafío de la criptografía post-cuántica

La respuesta técnica a esta amenaza es la llamada criptografía post-cuántica, un conjunto de algoritmos diseñados para resistir tanto ataques clásicos como cuánticos. Estos esquemas se encuentran en proceso de estandarización y prueba, pero su adopción a gran escala implica cambios profundos en software, protocolos y prácticas operativas.

Algunos entornos ya comenzaron a prepararse. Ciertos protocolos de comunicación permiten incorporar mecanismos híbridos, que combinan criptografía tradicional con esquemas post-cuánticos, con el objetivo de facilitar una transición gradual sin reemplazar toda la infraestructura existente.

No obstante, especialistas advierten que la migración será compleja y prolongada. Además de los desafíos técnicos, será necesario coordinar políticas públicas, decisiones empresariales y estándares internacionales para evitar fragmentaciones que debiliten la seguridad global.

¿Qué significa “capturar hoy para descifrar mañana”?

Uno de los escenarios que más preocupa a los expertos en ciberseguridad no es un ataque inmediato, sino una estrategia conocida como “capturar ahora, descifrar después” (Harvest now, decrypt later). Esta práctica consiste en interceptar y almacenar información cifrada en el presente, aun cuando no pueda ser leída, con la expectativa de descifrarla en el futuro mediante computadoras cuánticas más avanzadas.

Los datos potencialmente afectados incluyen comunicaciones seguras, documentos confidenciales, respaldos corporativos y tráfico de redes privadas. Aunque hoy estén protegidos según los estándares vigentes, su valor puede mantenerse durante años, especialmente en ámbitos como la salud, las finanzas, la diplomacia y política.

Por este motivo, el riesgo cuántico no se mide solo en función de la capacidad de ataque actual, sino también del tiempo durante el cual la información debe permanecer confidencial. Esa es la razón por la que gobiernos y expertos recomiendan comenzar la transición hacia criptografía post-cuántica antes de que la amenaza se materialice.

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