Postergan el paro en todos los aeropuertos, pero advierten posibles demoras por asambleas
La medida de fuerza de ATE en la ANAC, prevista para el lunes 2 de febrero, fue reprogramada por exigencias legales de preaviso. Sin embargo, el gremio mantiene el estado de asamblea permanente en distintas terminales del país, lo que podría afectar la operación aérea durante los próximos días.

Nota: Este resumen fue generado por una herramienta de inteligencia artificial y revisado por el editor y el autor de este artículo.
El paro nacional en todos los aeropuertos anunciado por ATE para el lunes 2 de febrero fue postergado debido a la exigencia legal de avisar la medida con al menos cinco días de anticipación. Sin embargo, el conflicto con la ANAC sigue abierto por atrasos salariales y la anulación de un aumento acordado. El gremio mantiene asambleas permanentes en distintas terminales, lo que podría provocar demoras y reprogramaciones de vuelos en los próximos días, aun sin una huelga formal.
El paro nacional anunciado por trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) en todos los aeropuertos del país fue postergado, luego de que el gremio ATE reconociera la obligación legal de notificar la medida con al menos cinco días de antelación. La protesta estaba prevista originalmente para el lunes 2 de febrero y apuntaba a paralizar por 24 horas buena parte de la actividad aerocomercial.
Pese a la reprogramación de la huelga, el conflicto continúa abierto. El sindicato mantiene el estado de asamblea permanente en distintas terminales aéreas, una modalidad que, según advierten fuentes gremiales y operativas, podría generar demoras en la programación de vuelos, reprogramaciones y complicaciones logísticas incluso sin un paro formal en curso.
El reclamo de ATE se centra en atrasos en el pago de los salarios correspondientes a enero y en la decisión oficial de dejar sin efecto un aumento que había sido acordado previamente. La situación afecta a trabajadores de áreas consideradas clave para el funcionamiento cotidiano de los aeropuertos, como control terrestre, sanidad, bomberos aeronáuticos, inspecciones y tareas administrativas.
Desde el gremio señalaron que la falta de cumplimiento de los compromisos salariales derivó en la decisión de avanzar con medidas de fuerza a nivel nacional. Al mismo tiempo, indicaron que, aun cuando se concrete el paro, quedarían exceptuados los vuelos sanitarios, humanitarios, de Estado y los traslados de órganos, en línea con los protocolos habituales para este tipo de conflictos.
La postergación del paro responde a los plazos establecidos por la normativa vigente para medidas que impactan en servicios considerados esenciales o estratégicos. La legislación exige una notificación previa mínima para permitir la adopción de planes de contingencia y reducir el impacto sobre los usuarios. En este contexto, el gremio analiza una nueva fecha para la huelga, aunque no la confirmó públicamente.
Mientras tanto, aerolíneas y operadores aeroportuarios monitorean la evolución del conflicto ante la posibilidad de que las asambleas, quites de colaboración u otras acciones sindicales parciales afecten la normalidad de los vuelos. En este escenario, las empresas recomiendan a los pasajeros verificar el estado de sus servicios antes de concurrir a los aeropuertos y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
El conflicto se suma a una serie de tensiones laborales en el sector del transporte aéreo, en un contexto de reordenamiento del gasto público y revisión de acuerdos salariales en distintos organismos del Estado. Por el momento, no hubo anuncios oficiales sobre una instancia de negociación que permita destrabar el reclamo y evitar nuevas medidas de fuerza.
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