El régimen advierte con ejecuciones mientras las manifestaciones se extienden a 182 ciudades. La Guardia Revolucionaria promete "represalias" y hay un bloqueo total de internet.
Por decimocuarto día consecutivo, miles de iraníes se manifestaron en las calles de Teherán y otras ciudades desafiando una brutal represión y un apagón total de internet. Las protestas, que comenzaron el 28 de diciembre por la crisis económica, han derivado en un abierto desafío al régimen teocrático, con un saldo de al menos 65 muertos y más de 2.300 detenidos, según la organización Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA).
Las autoridades han respondido con un discurso de extrema dureza. El fiscal general, Mohammad Movahedi Azad, advirtió que responderá al levantamiento “sin clemencia, misericordia ni apaciguamiento”. Por su parte, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, afirmó que algunos manifestantes podrían enfrentar la pena de muerte bajo el cargo de “moharebeh” (guerra contra Dios), un delito que contempla la ejecución. “No mostraremos indulgencia hacia los terroristas armados”, declaró.
La élite militar también se pronunció. El servicio de inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica emitió un comunicado advirtiendo de “represalias” y señalando que “la sangre de las víctimas de los recientes incidentes terroristas recae sobre sus planificadores”. El régimen sostiene que “mercenarios” han matado a miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que organizaciones humanitarias responsabilizan a la represión estatal por la mayoría de las muertes.
El líder supreno, el ayatolá Alí Jamenei, rompió su silencio en un discurso televisado el viernes. “La República Islámica llegó al poder con la sangre de varios cientos de miles de personas honorables y no cederá ante aquellos que lo nieguen”, afirmó. Dirigiéndose al presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha amenazado con intervenir, Jamenei le instó a “centrarse en los problemas de su propio país” y acusó a los manifestantes de ser “sirvientes de potencias extranjeras”.
Para sofocar la difusión de información, el gobierno impuso un bloqueo total de internet y telecomunicaciones. “Este bloqueo generalizado de internet no solo oculta violaciones de derechos humanos, sino que constituye en sí mismo una grave violación”, denunció Rebecca White, investigadora de Amnistía Internacional. A pesar del apagón, han circulado testimonios de médicos que reportan hospitales desbordados con heridos de bala, algunos de ellos con centros en estado de emergencia y faltantes de cirujanos.
<blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560"><p lang="en" dir="ltr">This is not a protest. It is a revolution.<br>Yes, Iran is looking at FREEDOM.<br><br>January 2026 Iran. <a href="https://t.co/CI4UXMd3lZ">pic.twitter.com/CI4UXMd3lZ</a></p>— Masih Alinejad 🏳️ (@AlinejadMasih) <a href="https://twitter.com/AlinejadMasih/status/2010138857077911728?ref_src=twsrc%5Etfw">January 10, 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
La protesta ha ganado dimensión internacional. Los líderes de Alemania, Francia y el Reino Unido condenaron conjuntamente la violencia de las autoridades iraníes. “Estamos profundamente preocupados por los informes de violencia por parte de las fuerzas de seguridad iraníes y condenamos enérgicamente la muerte de manifestantes”, expresaron. Mientras, la ONU, a través de su portavoz Stéphane Dujarric, defendió que “la gente tiene derecho a manifestarse pacíficamente en todo el mundo”.
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