Teherán / Jerusalén — El Ejército de Israel lanzó en las últimas horas una nueva ola de ataques “a gran escala” contra distintos puntos de Teherán, en una escalada militar que profundiza el conflicto abierto con Irán y que ya entra en su primera semana.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que los bombardeos tuvieron como objetivo infraestructura vinculada al gobierno iraní y a instalaciones consideradas estratégicas, en una operación que incluyó múltiples ataques simultáneos en la capital del país persa.
Reportes preliminares indicaron explosiones en varios sectores de la ciudad y daños en áreas cercanas a instalaciones militares y logísticas. Las autoridades iraníes, por su parte, no difundieron de inmediato un balance completo de los daños o víctimas.

Una guerra que ya supera los 3000 objetivos atacados
En paralelo, Estados Unidos confirmó que más de 3000 objetivos militares y estratégicos en Irán fueron atacados durante la primera semana del conflicto, en el marco de la ofensiva conjunta con Israel.
Según fuentes militares estadounidenses, los blancos incluyeron centros de comando, sistemas de defensa aérea, bases de misiles y otras instalaciones consideradas clave para la capacidad militar iraní.
La ofensiva comenzó a fines de febrero con una serie de ataques coordinados contra infraestructura militar y nuclear iraní, lo que desató una rápida escalada en Medio Oriente.
Desde entonces, Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos israelíes, mientras grupos aliados de Teherán en la región también intensificaron sus ataques.
Rusia interviene y pide un alto el fuego
En medio del aumento de la tensión internacional, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvo una conversación con su par iraní, Masoud Pezeshkian, en la que insistió en la necesidad de avanzar hacia un alto el fuego.
El Kremlin expresó preocupación por la posibilidad de que el conflicto se expanda aún más en Medio Oriente y llamó a retomar canales diplomáticos para evitar una escalada regional mayor.
Analistas internacionales advierten que la confrontación directa entre Israel e Irán podría extenderse a otros actores regionales y afectar rutas energéticas clave, especialmente en el Golfo Pérsico.
Impacto global y tensión en los mercados
La guerra ya empieza a generar repercusiones en los mercados internacionales, particularmente en el precio del petróleo, debido al riesgo de interrupciones en el suministro energético desde la región.
El Golfo Pérsico concentra una parte significativa del comercio mundial de crudo, por lo que cualquier escalada militar en la zona suele generar volatilidad en los precios y preocupación en los mercados.
Mientras continúan los ataques y las respuestas militares, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de un conflicto que amenaza con convertirse en uno de los enfrentamientos más graves en Medio Oriente en los últimos años.











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