La tormenta invernal Fern avanza este sábado a través de Estados Unidos, poniendo en alerta a más de 140 millones de personas, cerca del 40% de la población, desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra. Con nevadas intensas, acumulación de hielo y temperaturas que rozan los -40°C con sensación térmica, el fenómeno ya ha provocado la cancelación de más de 10.000 vuelos, cortes de electricidad masivos y la declaración de emergencia en 22 estados.
En el sureste de Oklahoma, el este de Texas y partes de Luisiana ya se registraban capas de hielo en rutas y tendidos eléctricos. Los meteorólogos advierten que en zonas de Luisiana, Mississippi y Tennessee el hielo podría alcanzar hasta 2,5 centímetros de espesor, con daños potenciales comparables a los de un huracán. “Lo que hace única a esta tormenta es que, inmediatamente después, va a hacer muchísimo frío. La nieve y el hielo van a tardar en derretirse y eso dificultará cualquier tarea de recuperación”, explicó la meteoróloga Allison Santorelli del Servicio Meteorológico Nacional.

Cortes de energía y transporte colapsado
Los apagones afectaban a más de 95.000 hogares y negocios en todo el país al mediodía del sábado, con Texas a la cabeza con más de 36.000 cortes, seguido por Virginia con 10.000. La situación revivió en Texas el recuerdo de la devastadora tormenta de hielo de 2021, que dejó sin electricidad al 40% de la red estatal y causó más de 200 muertes.
El caos en el transporte aéreo es masivo. Según el sitio FlightAware, más de 3.400 vuelos fueron cancelados este sábado y otros 6.200 previstos para el domingo ya sufrieron la misma suerte. Los aeropuertos de Dallas–Fort Worth, Nashville y Charlotte están entre los más afectados. En tierra, las autoridades de Texas publicaron imágenes de rutas completamente cubiertas de nieve al norte de Dallas, con un mensaje claro a los conductores: “¡Queremos que te quedes en casa!”.
La vida cotidiana está paralizada en amplias regiones. Escuelas en Houston y Filadelfia anunciaron que permanecerán cerradas el lunes, al igual que universidades como la de Carolina del Norte en Chapel Hill. Misas, desfiles de Mardi Gras en Luisiana y espectáculos como el Grand Ole Opry en Nashville fueron cancelados o trasladados a formato virtual.
Preparativos y advertencias oficiales
El presidente Donald Trump afirmó en sus redes sociales que su administración está coordinando acciones con gobiernos estatales y locales, y que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) está “completamente preparada”. La agencia ha distribuido más de siete millones de raciones de comida, 600.000 mantas y 300 generadores en la trayectoria de la tormenta.
En Nueva York, donde se prevén entre 20 y 30 centímetros de nieve para el domingo, el alcalde Zohran Mamdani —quien asumió a principios de mes— enfrenta su primera gran prueba. Declaró que los equipos de limpieza urbana conformarán “la mayor operación de combate a la nieve del país” y aseguró que la ciudad está “plenamente equipada”. La gobernadora Kathy Hochul activó a la Guardia Nacional y declaró el estado de emergencia.
Las autoridades en Georgia alertaron que el estado podría enfrentar “quizás la mayor tormenta de hielo en más de una década”. Will Lanxton, meteorólogo jefe estatal, advirtió: “El hielo es un desafío completamente distinto a la nieve. No se puede manejar. Es mucho más probable que derribe líneas eléctricas y árboles”.
Con la tormenta avanzando hacia el noreste y temperaturas que no darán tregua, los expertos anticipan que los efectos de Fern se sentirán durante días, convirtiendo la recuperación en un proceso lento y complejo para gran parte del país.











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