Violencia extrema : tres adolescentes torturaron y amenazaron de muerte a una menor de 14 años
Violencia extrema : tres adolescentes torturaron y amenazaron de muerte a una menor de 14 años
Jueves 12 de febrero de 2026 | 20:49

Nota: Este resumen fue generado por una herramienta de inteligencia artificial y revisado por el editor y el autor de este artículo.

Una adolescente de 14 años denunció en Río Gallegos que tres chicas de 12, 15 y 16 años la golpearon, quemaron con cigarrillos y obligaron a tomar agua del inodoro durante una reunión en una vivienda del barrio Che Guevara. Según su relato, las agresiones ocurrieron dentro de una habitación donde permaneció encerrada, mientras había adultos en el lugar, entre ellos la madre de una de las acusadas. La víctima recibió amenazas de muerte contra su familia y logró escapar con ayuda de un hombre presente. Su madre la halló horas después en estado de shock. El certificado médico constató lesiones leves, pero el daño emocional es severo. Interviene el Juzgado Penal Juvenil. La causa está caratulada como lesiones leves y amenazas. El caso expone la violencia entre pares y los desafíos en la protec

La víctima fue golpeada, quemada con cigarrillos y obligada a beber agua del inodoro durante un ataque ocurrido en una vivienda del barrio Che Guevara. Interviene la Justicia Penal Juvenil. El hecho expone las grietas en la protección de la niñez.

Rio Gallegos.- Una adolescente de 14 años denunció haber sido sometida a una golpiza y diversas formas de tortura por parte de tres chicas a las que consideraba sus amigas, en un hecho ocurrido el viernes por la noche en la ciudad santacruceña de Río Gallegos. Las agresoras, de 12, 15 y 16 años, fueron identificadas y el caso quedó en manos del Juzgado Penal Juvenil.

Según el relato de la víctima, la secuencia comenzó alrededor de las 22, cuando llegó al domicilio de una de las adolescentes en el barrio Che Guevara, un lugar al que concurría desde hacía más de un año. Poco después de su ingreso, las tres jóvenes comenzaron a agredirla. Primero a golpes de puño y patadas, luego con objetos contundentes.

El testimonio de la menor, al que tuvo acceso este medio, detalla que fue encerrada en una habitación donde la violencia escaló. Allí recibió golpes con un cargador de teléfono celular y quemaduras con cigarrillos encendidos en manos, brazos y piernas. También fue obligada a beber agua del inodoro. Las agresiones continuaron en otra sección de la vivienda mientras, según consta en la denuncia, había personas adultas en el lugar, entre ellas la madre de una de las señaladas.

“Me empezaron a pegar sin razón alguna. Primero me pegó una con un cargador”, relató la víctima en una publicación que viralizó en redes sociales. En ese mensaje, la adolescente aseguró que las agresoras la escupieron, le arrancaron mechones de pelo y la amenazaron con matar a su madre y al resto de su familia si intentaba escapar o denunciarlas.

La fuga se produjo cerca de la madrugada, cuando un hombre que estaba en el lugar –identificado como amigo de la propietaria de la casa– intervino para ayudarla. Según relató la víctima, ese hombre la trasladó en su vehículo, aunque durante el trayecto las agresoras intentaron bajarla del auto a la fuerza. “Gracias a ese señor pude salir de ahí, porque si no fuera por él yo estaría muerta en este momento”, escribió.

Tras lograr alejarse, la adolescente permaneció varias horas caminando por las calles de la ciudad, con miedo a regresar a su casa. Fue su madre quien, alertada por un llamado telefónico, salió a buscarla y la encontró cerca de la plaza San Martín, en las inmediaciones del Colegio Ladvocat. La joven estaba en estado de shock, con lesiones visibles en el rostro y los brazos.

En la guardia del Hospital Regional Río Gallegos le diagnosticaron inflamación en la zona frontal, la nariz, el brazo y el codo. Los médicos consignaron las heridas como de carácter leve, aunque la madre remarcó que el impacto psicológico es mucho más profundo. “Como mamá verla así fue devastador”, declaró. Desde entonces, la adolescente se sobresalta ante cualquier ruido y expresa temor a salir a la calle.

La denuncia fue radicada el sábado a las 5:55 en la Comisaría Segunda, que instruye las actuaciones. La causa fue caratulada provisoriamente como “lesiones leves y amenazas” contra las tres adolescentes. Al día siguiente, la familia amplió la denuncia con nuevos datos, entre ellos la identificación plena del hombre que presenció los hechos y auxilió a la víctima.

La intervención de la Justicia Penal Juvenil se explica por la minoría de edad de todas las involucradas. El caso reabre en la provincia un debate recurrente sobre los mecanismos de protección integral de niñas, niños y adolescentes, así como sobre las condiciones en las que se producen estos episodios de violencia entre pares, muchas veces en ámbitos privados y con escasa supervisión adulta.

En su mensaje público, la víctima pidió difusión y justicia. “Quiero justicia, ayúdenme a compartir por favor”, posteó. También advirtió a otras adolescentes: “Que se cuiden y se fijen en las amistades”. Su testimonio, que circuló ampliamente en plataformas como Instagram y TikTok, refleja no solo el horror padecido, sino la voluntad de visibilizar una forma de violencia que suele permanecer puertas adentro.

La Legislatura santacruceña y diversas organizaciones de niñez siguen con atención el curso de la investigación, mientras desde el Poder Judicial no se emitieron hasta el momento pronunciamientos sobre posibles medidas restrictivas hacia las imputadas.

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Por Redacción Milenio

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