Wi-Fi 8: La próxima revolución no será de velocidad, sino de inteligencia y confiabilidad

El próximo estándar inalámbrico marca un cambio de rumbo: prioriza estabilidad, latencia y experiencia de uso por sobre récords teóricos. La apuesta es corregir una deuda histórica del Wi-Fi, aunque todavía queda abierta la pregunta de si estas mejoras llegarán al usuario común o quedarán limitadas a entornos premium.

Sergio Lieber
Sergio Lieber
Editor de Sección Tecnología
Sábado 27 de diciembre de 2025
Wi-Fi 8: La próxima revolución no será de velocidad, sino de inteligencia y confiabilidad

Nota: Este resumen fue generado por una herramienta de inteligencia artificial y revisado por el editor y el autor de este artículo.

Wi-Fi 8 marcará un cambio de paradigma en la conectividad inalámbrica. A diferencia de sus predecesores, su objetivo principal no será aumentar la velocidad teórica máxima, sino garantizar una conexión extremadamente confiable, inteligente y adaptable. Desarrollado como "la tecnología de conexión para la era de la IA", el estándar introducirá capacidades como el "roaming continuo" para cambios de punto de acceso en milisegundos, una gestión del espectro más eficiente para entornos congestionados y la función de "detección del entorno", que permitirá a los dispositivos actuar como sensores de presencia y gestos. Estas mejoras buscan eliminar los cuellos de botella inalámbricos en un futuro donde la computación y el almacenamiento masivo residen en la red.

La industria del Wi-Fi está preparando un giro estratégico. Según Intel, uno de sus principales arquitectos, el próximo estándar Wi-Fi 8 no se centrará en batir récords de velocidad, sino en resolver el problema más común y frustrante para los usuarios: la falta de confiabilidad y consistencia en entornos congestionados.

"El enfoque del Wi-Fi siempre ha sido: ¿cómo podemos hacerlo más rápido? Verán que con Wi-Fi 8 eso va a cambiar un poco", afirma Carlos Cordeiro, Intel Fellow y director de tecnología inalámbrica. En lugar de canales más anchos, la prioridad será una conexión "más confiable, con latencia más baja y más inteligente".

Robusta confiabilidad en cualquier entorno

Wi-Fi 8 atacará directamente las situaciones que hoy degradan la conexión. En redes extensas como campus universitarios u oficinas, introducirá el "roaming continuo". "Transferiremos a la tecnología Wi-Fi gran parte de las negociaciones clave para el roaming, de modo que podamos lograrlo en milisegundos de un solo dígito y sin pérdida de paquetes", explica Cordeiro. Esto hará imperceptible el cambio entre puntos de acceso durante una llamada o transmisión.

Para el hogar o la oficina con múltiples dispositivos compitiendo por el ancho de banda, el estándar incorporará un EDCA (Acceso Mejorado a Canal Distribuido) Priorizado. Esto permitirá etiquetar tráfico crítico, como el de una videoconferencia o un juego en línea, para que la red lo priorice automáticamente, incluso en condiciones de alta congestión.

Conciencia del entorno: el Wi-Fi como sensor

Una de las innovaciones más disruptivas es la detección del entorno. Utilizando las ondas de radio, los dispositivos Wi-Fi 8 podrán detectar distancia, dirección, presencia de personas e incluso gestos simples.

Cordeiro ilustra una aplicación práctica: "Si un usuario en una reunión de Teams se levanta y se aleja con su teléfono, la laptop y el teléfono se darán cuenta. La sesión podría transferirse al teléfono automáticamente, y volver a la PC al regresar". Otras posibilidades incluyen desbloquear la PC al acercarse o cambiar una diapositiva con un gesto de la mano.

Evolución del Wi-Fi

Fundamentos técnicos para una conexión más robusta

Detrás de estas capacidades hay avances técnicos concretos:

  • Modulación y codificación adaptativa por flujo (MCS): En sistemas MIMO actuales, todas las transmisiones usan la misma codificación. Wi-Fi 8 permitirá que cada flujo use el esquema óptimo según su calidad de señal, combinando robustez y velocidad.

  • Corrección de errores mejorada: Empleará códigos de corrección (LDPC) del doble de longitud que Wi-Fi 7, reduciendo retransmisiones y extendiendo el alcance efectivo.

  • Coordinación entre puntos de acceso: Múltiples AP podrán coordinarse para evitar transmitir al mismo tiempo, minimizando colisiones y mejorando la eficiencia del espectro en redes empresariales densas.

Wi-Fi 8 se basará en la base de Wi-Fi 7 (operando en bandas de 2.4, 5 y 6 GHz) y mantendrá compatibilidad con dispositivos anteriores. Su lanzamiento comercial en dispositivos no se espera antes de 2026-2027, ya que la industria, incluido Intel, espera a que los procesos de certificación garanticen una interoperabilidad perfecta entre fabricantes.

La promesa final de Intel es que Wi-Fi 8 "simplemente se sentirá mejor", ofreciendo el alto rendimiento de hoy de manera consistente y confiable, allanando el camino para una era de computación distribuida e inteligencia artificial impulsada por la nube.

Un giro tardío

Este cambio de enfoque, aunque bienvenido, llega como respuesta a un problema que la industria ha priorizado de manera inconsistente durante años: la experiencia del usuario frente a las especificaciones de marketing. Mientras se promocionaban velocidades máximas teóricas, la confiabilidad en entornos cotidianos a menudo quedaba relegada.

Es crucial entender que, por sí solas, estas mejoras en el estándar no sustituyen una buena planificación de red ni resuelven interferencias estructurales severas. La calidad final de la conexión seguirá dependiendo de factores como la ubicación de los puntos de acceso, los materiales de construcción y la saturación del espectro radioeléctrico circundante.

La gran incógnita ahora es si estas sofisticadas mejoras en confiabilidad e inteligencia llegarán de forma tangible y accesible al usuario promedio en su hogar, o si, por el contrario, quedarán confinadas durante años a entornos corporativos premium y equipos de gama alta.

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