

Por Sergio Lieber

Por Sergio Lieber

Por Redacción Milenio

Por Sergio Lieber

La expansión de la inteligencia artificial, la presión sobre los centros de datos y la convergencia entre conectividad y seguridad están reconfigurando el diseño y la gestión de las redes empresariales. En 2026, la infraestructura deja de ser soporte pasivo y pasa a ocupar un rol estratégico en las decisiones tecnológicas.

Mientras el principal polo energético argentino incorpora redes de conectividad avanzada para operaciones críticas, el 5G sigue concentrado en áreas urbanas y con bajo nivel de adopción a escala nacional. La comparación con Chile y Uruguay muestra diferencias regulatorias, económicas y de estrategia productiva.

Con 42 centros, el país es el tercer hub regional. El proyecto de OpenAI en la Patagonia, con un consumo que podría alcanzar el 3% de la electricidad nacional, impulsa una reconfiguración del mercado y pone a prueba la infraestructura energética.

El próximo estándar inalámbrico marca un cambio de rumbo: prioriza estabilidad, latencia y experiencia de uso por sobre récords teóricos. La apuesta es corregir una deuda histórica del Wi-Fi, aunque todavía queda abierta la pregunta de si estas mejoras llegarán al usuario común o quedarán limitadas a entornos premium.

La subida descontrolada del precio de la memoria obliga a cambios radicales. Algunos integradores ya ofrecen ordenadores sin módulos RAM, mientras otros retiran productos o anuncian aumentos de precios.