Buenos Aires, Argentina — El vocero presidencial Manuel Adorni quedó en el centro de una polémica política luego de defender públicamente el viaje de su esposa en el avión presidencial que trasladó a la delegación argentina a Estados Unidos. La situación generó críticas porque el propio funcionario había sostenido en 2024 que las aeronaves oficiales no debían utilizarse para transportar familiares.
El episodio se originó tras conocerse que Bettina Angeletti, esposa del portavoz del gobierno, formó parte del vuelo oficial que llevó a la comitiva encabezada por el presidente Javier Milei a Nueva York para participar de actividades económicas y encuentros con inversores en el marco de la denominada Argentina Week.
Ante los cuestionamientos, Adorni defendió la situación y afirmó que su esposa fue invitada por Presidencia para acompañarlo durante la gira. También aseguró que las delegaciones del actual gobierno son “las más pequeñas de la historia”, en referencia al tamaño de las comitivas oficiales que viajan al exterior.
Sin embargo, la polémica creció cuando distintos dirigentes y usuarios en redes sociales recordaron declaraciones del propio funcionario realizadas en 2024. En una conferencia de prensa en la Casa Rosada, Adorni había anunciado cambios en el uso de la flota aérea del Estado y sostuvo que los aviones oficiales no debían utilizarse para viajes particulares ni para trasladar familiares.
Ese antecedente alimentó las críticas de sectores de la oposición, que cuestionaron lo que consideran una contradicción entre el discurso de austeridad del gobierno y la presencia de familiares en vuelos oficiales. Legisladores de distintos espacios presentaron pedidos de informes para conocer quién autorizó el traslado, si existió algún tipo de costo para el Estado y cuál fue el rol de la acompañante en la comitiva.
El debate también reavivó la discusión sobre el uso de recursos públicos en viajes presidenciales y las normas que regulan la participación de familiares de funcionarios en actividades oficiales.
Desde el entorno del Gobierno insistieron en que no hubo irregularidades en el traslado y que la presencia de acompañantes en vuelos oficiales ha sido una práctica habitual en distintas administraciones. Según esa posición, la participación de la esposa del vocero no implicó gastos adicionales ni alteró la composición formal de la delegación.
Mientras tanto, la controversia se mantiene en el plano político y mediático, en un contexto en el que el Gobierno sostiene un discurso centrado en la reducción del gasto público y la austeridad en la administración del Estado.











Comentarios (0)
Inicia sesión para comentar
Iniciar SesiónNo hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!