El ayatolá Alí Jamenei emitió una advertencia directa a Estados Unidos durante un acto público en Teherán, en medio de tensiones crecientes entre Teherán y Washington tras el despliegue de fuerzas militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, advirtió este domingo que si Estados Unidos inicia una guerra contra Irán, el conflicto no se limitaría a las fronteras de ese país sino que se convertiría en un enfrentamiento de alcance regional. La declaración tuvo lugar en un acto público en Teherán, en el contexto de una ceremonia por el aniversario de la Revolución Islámica de 1979, donde Jamenei respondió a las crecientes amenazas estadounidenses sobre posibles acciones militares.
“Los estadounidenses deben saber que si inician una guerra, esta vez será una guerra regional”, afirmó Jamenei, según reportes de medios internacionales. El líder iraní señaló además que Irán no busca iniciar un conflicto, pero que “la nación iraní dará un golpe firme contra cualquiera que la ataque o la acose”.
La advertencia del líder espiritual y político de Irán se produce en un momento de tensiones entre Teherán y Washington, con un despliegue significativo de fuerzas navales estadounidenses en el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo, incluidos portaaviones y buques de apoyo, como parte de la presión de Estados Unidos para que Irán acepte negociaciones sobre su programa nuclear y contenga la represión interna.
Jamenei también calificó las recientes protestas internas contra su gobierno como intentos de desestabilización, describiéndolas como similares a un “golpe de Estado”, pese a que comenzaron como manifestaciones por cuestiones económicas y sociales. Estas protestas, que se extendieron durante semanas, resultaron en una respuesta estatal que, según diversas organizaciones de derechos humanos, dejó miles de detenidos.
La advertencia de Jamenei incluyó referencias explícitas a las amenazas públicas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha reiterado que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluyendo la posibilidad de acción militar si Irán no cumple con ciertas exigencias diplomáticas. La administración estadounidense afirma que su objetivo es evitar que Irán desarrolle capacidades nucleares con fines militares, aunque hasta ahora no ha detallado pasos concretos hacia una intervención directa.
Analistas internacionales señalan que una guerra entre Estados Unidos e Irán, si bien no es inminente, podría atraer a actores regionales y escalar rápidamente debido a las alianzas existentes y los intereses estratégicos en Medio Oriente. El estrecho de Hormuz, por donde circula alrededor de una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente, es considerado un punto geoestratégico clave cuya militarización podría agravar aún más las tensiones si se concretara cualquier ataque.
Hasta el momento, no se han anunciado movimientos militares adicionales ni decisiones formales sobre sanciones específicas o nuevas negociaciones directas entre Washington y Teherán. Sin embargo, la declaración de Jamenei refuerza el discurso oficial iraní de que cualquier enfrentamiento bélico tendría consecuencias más amplias que un conflicto bilateral, con posibles implicancias para varios países de la región.
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