Mientras en Chile crece el flujo de argentinos que cruzan la cordillera para comprar y entre ellos termos y mates Stanley a precios más bajos, en Argentina los mismos productos se venden con diferencias que pueden superar el 35% o 40%. El fenómeno fue reflejado por el medio chileno BioBioChile hace unos días, pero los números actuales del mercado muestran que la brecha sigue vigente.
Comparación de precios al 13 de febrero

Para este relevamiento se tomaron valores de tiendas oficiales y principales plataformas online en ambos países.
Termo Stanley Classic 1,4 L
Argentina: entre AR$130.000 y AR$146.000 (tienda oficial y Mercado Libre).
Chile: CLP $54.900 (tienda oficial)
Conversión a dólar oficial:
Argentina (AR$140.000 promedio / $1.415) ≈ USD 99
Chile (CLP $54.900 / $854) ≈ USD 64
Diferencia aproximada: 35% más barato en Chile en dólares oficiales.
Botella térmica Flip Straw Aerolight 710 ml
Argentina: entre AR$80.000 y AR$120.000 (varias tiendas).
Chile: CLP $42.000 (tienda oficial)
Conversión a dólar oficial:
Argentina (AR$100.000 promedio) ≈ USD 70
Chile ≈ USD 49
Diferencia estimada: entre 25% y 40%, según el precio argentino tomado como referencia.
Mate Stanley 236 ml
Argentina: entre AR$60.000 y AR$80.000 (varias tiendas).
Chile: CLP $26.000 (tienda oficial).
Conversión a dólar oficial:
Argentina (AR$70.000 promedio) ≈ USD 49
Chile ≈ USD 30
Diferencia cercana al 40% en algunos casos.
Por qué en Argentina el mismo producto termina costando más
La diferencia de precios entre Argentina y Chile no responde únicamente al valor de fábrica del producto ni a una estrategia comercial puntual de la marca. En el caso argentino, el precio final al consumidor incorpora una estructura de costos significativamente más pesada, donde intervienen derechos de importación, IVA, percepciones impositivas vinculadas a Ganancias, costos financieros derivados de la volatilidad cambiaria, márgenes comerciales más amplios para cubrir riesgos y una logística interna más cara.
A esto se suma un esquema regulatorio que encarece la operatoria de importadores y distribuidores, con tiempos administrativos más extensos y mayores exigencias formales. En un mercado con menor previsibilidad macroeconómica, el comerciante suele incorporar márgenes preventivos ante posibles variaciones del tipo de cambio o reposiciones futuras a mayor precio.
Chile, en contraste, opera bajo un modelo más abierto al comercio internacional, con menores aranceles efectivos para muchos bienes de consumo y una estructura tributaria más lineal. El resultado es un precio final más cercano al valor internacional del producto y menor distorsión entre costo de origen y valor en góndola.
La brecha no es un fenómeno aislado de Stanley. Se trata de una diferencia estructural entre dos economías con esquemas impositivos y comerciales distintos, que termina impactando directamente en el bolsillo del consumidor argentino.
Nota de transparencia: este artículo no es contenido patrocinado. El enfoque surge a partir de una publicación de BioBioChile y se complementa con un relevamiento propio de precios al 13 de febrero, con fines informativos.











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