Ecuador.- La violencia extrema que azota a Ecuador sumó un nuevo episodio de horror este sábado, cuando la Policía localizó ocho cabezas humanas en una zona rural de la provincia del Guayas, una de las regiones más disputadas por las bandas de narcotraficantes que operan en el país. Los restos estaban dentro de sacos y, junto a ellos, los efectivos encontraron varios panfletos con una leyenda escrita a modo de amenaza: "Prohibido robar".

El hallazgo ocurrió tras una denuncia vecinal en un área rural de Guayas, provincia clave por su cercanía a puertos estratégicos que utiliza el crimen organizado para el envío de droga hacia Estados Unidos y Europa. El coronel Marcelo Castillo, comandante de la Policía en la provincia, confirmó que la principal hipótesis que manejan los investigadores es un enfrentamiento "entre grupos delictivos".
Las víctimas, hombres aún no identificados, fueron asesinadas en la vecina provincia costera de Manabí, según precisó Castillo. Sus cabezas fueron trasladadas a la morgue de Naranjal, donde peritos forenses trabajan para determinar su identidad mediante análisis científicos. Hasta el momento no hay detenidos por el hecho.
El macabro descubrimiento no es un caso aislado en Ecuador. El 11 de enero pasado, la Policía halló cinco cabezas humanas colgadas y exhibidas junto a un cartel de advertencia en la playa turística de Puerto López, en la provincia de Manabí, uno de los destinos más concurridos para el avistamiento de ballenas. En aquella ocasión, los restos estaban atados con cuerdas a postes de madera frente al mar, en un paseo marítimo cercano a un hotel. Junto a ellos, una tabla escrita a mano advertía: "El pueblo es de nosotros. Sigan saliendo a robar a los pescadores y a seguir pidiendo carnet de vacuna, que ya los tenemos identificados".
El mensaje aludía a las llamadas "vacunas", el término con el que en Ecuador se conoce a las extorsiones que los grupos criminales cobran a comerciantes y vecinos a cambio de una protección que nunca llega. Las autoridades nunca encontraron los cuerpos completos de aquellas cinco víctimas y atribuyeron el hecho a disputas entre bandas locales. Días antes, en la misma zona, ataques armados habían dejado al menos nueve muertos, incluida una bebé.
Con los ocho restos hallados este sábado, ya son 13 las cabezas humanas encontradas en Ecuador en poco más de un mes, todas en contextos de violencia vinculada al crimen organizado. El país sudamericano, ubicado entre Colombia y Perú —los dos mayores productores mundiales de cocaína—, se ha convertido en un nodo crucial de la cadena internacional de narcotráfico. Por sus estratégicos puertos sobre el Pacífico oriental sale aproximadamente el 70% de la droga que se produce en la región, principalmente con destino a Estados Unidos y Europa.

Las cifras oficiales reflejan el impacto de esa guerra sin cuartel. Según el Ministerio del Interior, Ecuador decomisó unas 227 toneladas de drogas durante 2025. Ese mismo año, el país cerró con 9.216 homicidios, la cifra más alta de su historia y un incremento del 30,48% respecto de 2024. La tasa de asesinatos trepó a 52 por cada 100.000 habitantes, de acuerdo con el Observatorio del Crimen Organizado, lo que ubicó a Ecuador entre los 10 países más violentos del mundo.
El informe Conflict Watchlist 2026, elaborado por la organización Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED), confirmó que el país registró la tasa de homicidios más alta de América Latina por tercer año consecutivo. El estudio detalla que el 70% de los 18 millones de ecuatorianos estuvieron expuestos durante 2025 a la violencia del crimen organizado, un nivel de afectación superior al de cualquier otra nación de la región.
La mayoría de las víctimas fatales, según el desglose oficial, fueron hombres jóvenes: más de 3.200 tenían entre 25 y 34 años, y más de 2.000 se ubicaban en la franja de 18 a 24 años. El 91% del total de asesinados eran varones.
El presidente Daniel Noboa, quien asumió el poder en noviembre de 2023, mantiene una política de mano dura contra las mafias, al estilo del salvadoreño Nayib Bukele. En enero de 2024 declaró al país en "conflicto armado interno" y ordenó a las Fuerzas Armadas "neutralizar" a 22 grupos criminales identificados como organizaciones terroristas. Pese a las medidas, la violencia no cesa y los episodios de exhibición pública de restos humanos se multiplican.
En el hallazgo de este sábado en Guayas, los panfletos con la leyenda "prohibido robar" refuerzan la hipótesis de un ajuste de cuentas entre bandas o una amenaza dirigida a la población. Los investigadores trabajan para establecer si existe conexión entre este hecho y el de enero en Manabí, aunque el coronel Castillo evitó vincular ambos casos de manera directa.
Las autoridades mantienen abierta la investigación y no descartan nuevas diligencias en las provincias de Guayas y Manabí, donde la disputa por las rutas de la droga y el control territorial ha dejado una estela de violencia sin precedentes.











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