La fractura geopolítica por la captura de Maduro agrava las acuerdos comerciales entre Argentina y Brasil. La falta de consenso interno paraliza tratados con Emiratos, Vietnam y otros, mientras el acuerdo con Europa sigue en punto muerto.
El Mercosur enfrenta una crisis de doble faz: la fractura política entre sus dos principales socios y un estancamiento comercial que amenaza con aislar al bloque. Las posiciones diametralmente opuestas de Argentina y Brasil sobre la intervención militar estadounidense en Venezuela han agravado los acuerdos estratégicos preexistentes, paralizando negociaciones clave y alejando aún más la posibilidad de concretar el histórico acuerdo con la Unión Europea.
La captura de Nicolás Maduro puso en evidencia una grieta geopolítica insalvable. Mientras el presidente Javier Milei lidera el apoyo regional a la ofensiva de Donald Trump, calificando a Maduro de "narcoterrorista", su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, condena la acción como una "violación del derecho internacional y la soberanía". Este choque no solo es discursivo; envenena el clima de cooperación necesario para destrabar la compleja agenda comercial del bloque.
Acuerdos extra-bloque paralizados por proteccionismo
La divergencia se traslada a la mesa de negociaciones. Fuentes oficiales argentinas señalan que tratados ya avanzados, como los del Mercosur con Emiratos Árabes Unidos y Vietnam, están "empantanados" por la decisión de Brasil de proteger sectores sensibles de su mercado interno, como la petroquímica y los textiles. "Si no aceptamos que Emiratos nos venda petroquímicos, o Vietnam textiles, los acuerdos quedan bloqueados", se quejan en Buenos Aires.
Desde Itamaraty, la cancillería brasileña, intentan bajar la temperatura, afirmando que las disidencias "son parte del proceso" y no un motivo para desarmar las tratativas. Brasil prioriza acuerdos con potencias como Japón y Canadá, mientras Argentina busca avanzar con Gran Bretaña y El Salvador. Paraguay, aunque coincide con Argentina en algunos objetivos, suma a su lista países del Golfo Pérsico y del sudeste asiático.
El acuerdo con la UE, cada vez más lejano
En este contexto de desunión interna, la firma del acuerdo con la Unión Europea, una promesa pendiente por décadas, parece una quimera. Aunque la presidencia paraguaya del bloque espera novedades "para fines de enero", en los gobiernos de la región dan por descontado que Francia e Italia, los dos gigantes europeos que bloquearon la firma en la cumbre de Foz de Iguazú, no cambiarán su postura a corto plazo. La frustración es compartida: "Pierden más ellos que nosotros si el acuerdo no se hace", coinciden funcionarios del Mercosur, con fastidio.
La pulseada por la "flexibilización" del bloque
Frente a esta parálisis, Argentina retomará con fuerza su ofensiva para lograr una "flexibilización" que permita a los países miembros negociar acuerdos comerciales bilaterales con naciones fuera del bloque sin necesidad del consenso unánime. Esta postura cuenta con el tradicional apoyo de Uruguay y probablemente el de Paraguay, cuyo presidente, Santiago Peña, mostró recientemente roces con Lula.
Brasil, sin embargo, se opone firmemente. Argumenta que la idea "choca con el Tratado de Asunción", que establece la cláusula de unanimidad, y recuerda que el bloque sí autorizó a Argentina a ampliar su lista de productos para negociar con Estados Unidos. La pulseada define dos visiones opuestas del Mercosur: una que prioriza la protección del mercado interno y el consenso, y otra que aboga por una integración más abierta y ágil al mundo. Con la herida abierta por Venezuela, encontrar un punto medio será más difícil que nunca.
Imagen de portada: Natasha Pisarenko (AP).
Comentarios (0)
Inicia sesión para comentar
Iniciar SesiónNo hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!