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Mercosur y Unión Europea sellan un acuerdo comercial tras 26 años: alcance, plazos y sectores clave
Mercosur y Unión Europea sellan un acuerdo comercial tras 26 años: alcance, plazos y sectores clave
Sábado 17 de enero de 2026 | 20:54

Nota: Este resumen fue generado por una herramienta de inteligencia artificial y revisado por el editor y el autor de este artículo.

Después de 26 años de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron un histórico acuerdo de asociación estratégica para crear una zona de libre comercio. El pacto, que debe ser ratificado por los parlamentos de ambos bloques, eliminará progresivamente aranceles en más del 90% del comercio bilateral entre mercados que suman unos 750 millones de personas. Se prevén ahorros por 4.000 millones de euros anuales en aranceles una vez implementado. Los principales sectores beneficiados para el Mercosur son la agroindustria y las economías regionales, mientras que la UE accederá mejor a bienes industriales y servicios. El acuerdo establece marcos regulatorios comunes y plazos de desgravación de hasta diez años. Los efectos en los consumidores y la economía serán graduales.

Tras más de dos décadas de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea formalizaron un acuerdo que apunta a eliminar la mayoría de los aranceles entre ambos bloques y que, en el mediano plazo, puede impactar en el argentino de a pie a través de precios, empleo y acceso a bienes.

Luego de 26 años de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron en Asunción el acuerdo de asociación estratégica que busca integrar a ambos bloques en un área de libre comercio. El entendimiento deberá ser ratificado por los congresos nacionales y por el Parlamento Europeo antes de su entrada en vigencia, un proceso que podría extenderse durante los próximos meses.

El acuerdo involucra a un mercado combinado de entre 720 y 780 millones de personas y establece la eliminación progresiva de aranceles sobre más del 90 % del comercio bilateral. Según datos oficiales, el Mercosur liberalizará alrededor del 91 % de sus importaciones desde la UE, mientras que el bloque europeo eliminará aranceles sobre aproximadamente el 92 % de los productos provenientes de Sudamérica, con plazos diferenciados según el sector.

El comercio actual y el impacto esperado

La Unión Europea es uno de los principales socios comerciales del Mercosur y una fuente relevante de inversión extranjera directa. En el caso argentino, la UE se ubica entre los principales destinos de exportaciones, especialmente en productos agroindustriales, alimentos procesados y algunos bienes industriales.

De acuerdo con estimaciones de la Comisión Europea, el acuerdo permitiría ahorrar cerca de 4.000 millones de euros anuales en aranceles para empresas de ambos bloques una vez que esté plenamente implementado. No obstante, el impacto macroeconómico agregado sería moderado: distintos estudios proyectan incrementos acotados del PIB, con efectos que se concentran más en sectores específicos que en el nivel general de la economía.

Sectores beneficiados y sensibles

Entre los sectores potencialmente beneficiados para el Mercosur se destacan el agro y la agroindustria. Productos como carnes, vinos, cítricos, aceites y alimentos procesados obtendrán mayor acceso al mercado europeo, aunque en muchos casos bajo esquemas de cuotas y con desgravaciones graduales que se extenderán entre cuatro y diez años.

Del lado industrial, el acuerdo facilita el ingreso de bienes de capital, maquinaria y tecnología europea al Mercosur con menores costos arancelarios, lo que podría mejorar la productividad, aunque también aumenta la competencia para industrias locales menos competitivas.

Para la Unión Europea, el acuerdo amplía el acceso a un mercado relevante para sus exportaciones industriales y de servicios, además de consolidar reglas comunes en materia de inversiones, compras públicas y propiedad intelectual.

Reglas, inversiones y plazos

Más allá del comercio de bienes, el tratado establece marcos regulatorios comunes en áreas como servicios, inversiones, solución de controversias, normas técnicas y estándares sanitarios. Uno de los objetivos centrales es reducir la incertidumbre normativa y ofrecer reglas más previsibles para el comercio y la inversión de largo plazo.

La eliminación de aranceles no será inmediata. El cronograma contempla plazos diferenciados según producto y nivel de sensibilidad, con períodos de transición que en algunos casos alcanzan los diez años. Esto implica que los efectos económicos del acuerdo se manifestarán de manera gradual y no uniforme.

Ratificación y desafíos pendientes

Aunque la firma marca un hito político y económico, el acuerdo aún enfrenta desafíos. Debe ser aprobado por los parlamentos nacionales del Mercosur y por las instituciones europeas, donde persisten debates vinculados a estándares ambientales, protección de sectores sensibles y asimetrías productivas.

En términos económicos, el impacto final dependerá de la capacidad de los países del Mercosur para aprovechar el acceso al mercado europeo, mejorar su competitividad y atraer inversiones, donde los beneficios del acuerdo no son automáticos ni homogéneos.

¿En qué puede impactar el acuerdo en el argentino de a pie?

El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea no tiene efectos inmediatos en el bolsillo, pero sí puede generar cambios graduales en precios, empleo y acceso a bienes y servicios, según cómo se implemente y cómo responda la economía local.

Uno de los impactos más directos podría darse en el precio de bienes importados. La reducción progresiva de aranceles sobre productos industriales europeos, como maquinaria, electrodomésticos, tecnología y repuestos, podría traducirse en menores costos de importación. En el contexto de competencia y estabilidad macroeconómica, eso podría reflejarse en precios más bajos o en una mayor oferta de productos.

Referente al empleo, el efecto es mixto. Sectores exportadores, especialmente agroindustria, alimentos y economías regionales con acceso al mercado europeo, podrían beneficiarse con mayor demanda y generación de puestos de trabajo. Sin embargo, algunas industrias menos competitivas podrían enfrentar mayor presión por la entrada de productos europeos, lo que refuerza la necesidad de políticas de reconversión y productividad.

Otro punto relevante es el impacto indirecto sobre inversiones. El acuerdo busca ofrecer reglas más previsibles para empresas europeas que invierten en el Mercosur. Si esas inversiones se concretan, podrían mejorar infraestructura, tecnología y empleo calificado, aunque estos efectos suelen materializarse en el mediano y largo plazo.

El consumidor podría verse beneficiado por una mayor competencia, lo que se traduce en un mercado más abierto, que tiende a limitar posiciones dominantes y a ampliar la variedad de bienes disponibles. Sin embargo, estos efectos no son automáticos y dependen de factores internos como inflación, tipo de cambio, costos logísticos y estabilidad regulatoria.

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